Investigadores de la UPCT comprueban las ventajas de las técnicas de riego deficitario controlado incluso para productos procesados
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Martes 1 de septiembre de 2015 | UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE CARTAGENA
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Una tesis doctoral leída de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) ha demostrado que las técnicas de riego deficitario controlado permiten ahorrar agua y potenciar características fundamentales del fruto, como los sólidos solubles y compuestos saludables como los polifenoles o la vitamina C.
La investigadora Natalia Falagán, que ha obtenido mención internacional y sobresaliente cum laude, ha estudiado durante tres años los efectos de la aplicación de estas estrategias de riego en melocotón y nectarina extratempranos. “Provocamos un estrés hídrico para activar los mecanismos de defensa que biosintetizan compuestos beneficiosos para la salud, como la vitamina C y los fenoles totales, que tienen un alto potencial antioxidante”, explica Falagán. Utilizando el riego deficitario controlado, que sólo es aplicable para ciertos cultivos extratempranos, se consiguió además un ahorro del 40% de agua, sin que disminuyera el calibre o peso del fruto ni sufriera efectos negativos el árbol. De hecho, los melocotones y nectarinas producidos así consiguieron una mayor concentración de sólidos solubles, siendo más dulces.
La investigadora Natalia Falagán, que ha obtenido mención internacional y sobresaliente cum laude, ha estudiado durante tres años los efectos de la aplicación de estas estrategias de riego en melocotón y nectarina extratempranos. “Provocamos un estrés hídrico para activar los mecanismos de defensa que biosintetizan compuestos beneficiosos para la salud, como la vitamina C y los fenoles totales, que tienen un alto potencial antioxidante”, explica Falagán. Utilizando el riego deficitario controlado, que sólo es aplicable para ciertos cultivos extratempranos, se consiguió además un ahorro del 40% de agua, sin que disminuyera el calibre o peso del fruto ni sufriera efectos negativos el árbol. De hecho, los melocotones y nectarinas producidos así consiguieron una mayor concentración de sólidos solubles, siendo más dulces.



