El equipo del proyecto HOLOANTAR, en el que participa la Universidad de Oviedo, evalúa el comportamiento del terreno en áreas deglaciadas de la Antártida y cuantifica en un 17% de retroceso del glaciar Rotch en casi 60 años
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Jueves 11 de junio de 2015 | UNIVERSIDAD DE OVIEDO
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Un equipo internacional en el que participa la Universidad de Oviedo ha demostrado por primera vez la degradación del permafrost, suelos que se mantienen helados en profundidad después de que un glaciar se haya retirado. Un estudio publicado en la revista científica Earth Surface Processes and Landforms prueba cómo el suelo helado en profundidad en las áreas recientemente deglaciadas de la Antártida Marítima también tiende a la degradación, incrementándose significativamente la erosión del terreno. Es decir, después de retirarse los glaciares, estas áreas, principalmente costeras, experimentan numerosos reajustes y procesos erosivos con altas tasas de movilización de sedimentos, por lo que tienden a perder masa terrestre.
Los investigadores Marc Oliva (Universidad de Lisboa) y Jesús Ruiz (Universidad de Oviedo) han liderado el trabajo, que sugiere cómo puede ser el paisaje y los procesos actuantes en el continente antártico en un futuro con menos hielo. Los escenarios climáticos apuntan a una intensificación general del calentamiento hasta finales de siglo en todo el continente, que en el caso de la Península Antártica hará retroceder los glaciares.
Los investigadores Marc Oliva (Universidad de Lisboa) y Jesús Ruiz (Universidad de Oviedo) han liderado el trabajo, que sugiere cómo puede ser el paisaje y los procesos actuantes en el continente antártico en un futuro con menos hielo. Los escenarios climáticos apuntan a una intensificación general del calentamiento hasta finales de siglo en todo el continente, que en el caso de la Península Antártica hará retroceder los glaciares.











