Científicos han descubierto que se pueden saber si un embrión humano va a ser cromosómicamente normal o anormal en las 30 primeras horas tras la unión de los núcleos de un óvulo y un espermatozoide, y garantizar el éxito del embarazo. El trabajo aparece publicado en Nature Communications.
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Lunes 13 de julio de 2015 | UNIVERSITAT DE VALÈNCIA
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Cada año, el 1,5% de los bebés que nacen en Europa lo hacen gracias a las técnicas de reproducción asistida, una tendencia al alza en los últimos 20 años al retrasarse cada vez más la edad de la maternidad. Según estadísticas europeas, se realizan más de medio millón de fecundaciones in vitro (FIV) anualmente, de las que finalmente se logran 100.000 nuevos nacimientos.
Científicos de Igenomix (Parc Científic de la Universitat de València), Universitat de València, Universidad de Stanford y Universidad de Oregón han descubierto que se pueden saber si un embrión humano va a ser cromosómicamente normal o anormal en las 30 primeras horas tras la unión de los núcleos de un óvulo y un espermatozoide, y garantizar el éxito del embarazo. Se ha demostrado que durante este tiempo un grupo de genes controla los movimientos de los cromosomas siendo la causa de que los embriones sean normales o anormales
Este descubrimiento, publicado en la revista Nature Communications, podría mejorar las tasas de éxito de los tratamientos de FIV, las cuales giran alrededor del 30% - 35% en todo el mundo. Estas bajas tasas se deben principalmente a que entre un 50% y un 80% de los embriones generados durante la FIV poseen anomalías genéticas, lo que impide llevar a término un embarazo con éxito.
Científicos de Igenomix (Parc Científic de la Universitat de València), Universitat de València, Universidad de Stanford y Universidad de Oregón han descubierto que se pueden saber si un embrión humano va a ser cromosómicamente normal o anormal en las 30 primeras horas tras la unión de los núcleos de un óvulo y un espermatozoide, y garantizar el éxito del embarazo. Se ha demostrado que durante este tiempo un grupo de genes controla los movimientos de los cromosomas siendo la causa de que los embriones sean normales o anormales
Este descubrimiento, publicado en la revista Nature Communications, podría mejorar las tasas de éxito de los tratamientos de FIV, las cuales giran alrededor del 30% - 35% en todo el mundo. Estas bajas tasas se deben principalmente a que entre un 50% y un 80% de los embriones generados durante la FIV poseen anomalías genéticas, lo que impide llevar a término un embarazo con éxito.